lunes, 14 de marzo de 2011

THE SEEKER de The Who


Si tengo que escoger un grupo de los años 60 (huy! Esta preguta NADIE la ha hecho hasta ahora. ¡Que original!), soy de la minoría que no escogería ni a los Beatles ni a los Rolling. Yo escogería a The Who (y en segundo lugar The Kinks, que aquí somos especiales hasta para esto).

No os echaré un discurso de porque los prefiero. Mejor los escucháis.





The Who época Mod

Si, podría haver puesto My Generation, la canción que les dió exito, o Pinball Wizzard, el punto algido de su obra maestra Tommy (aunque yo prefiera Who's Next, se ha de reconocer al Cesar lo que es el Cesar) o cualquiera de sus archifamosas canciones gracias las diferentes series factoria CSI, y sin olvidarnos de Quadrophenia, que conste. Pero mira, me ha dado por The Seeker, que siendo quizá más desconocida es una de sus mejores canciones y una de las que mejor identifica lo que es la música de The Who.

Esta canción, publicada como single en 1.970 justo antes de su mítico concierto en Leeds (si queréis oir el que se considera uno de los mejores discos en directo, haceros con Live at Leeds), luego fue recogido en el LP de 1.971 Meaty Beaty Big and Bouncy. Pertenece ya a la época post-mod de The Who, claramente identificable por la melena rizada de Roger Daltrey y los monos de Pete Townshend. Tiene su historia.Estos, cansados ambos de la implacable estética Mod (pelo liso con flequillo y trajes con corbata), que obligaba a Daltrey a plancharse el pelo cada día (la peor putada de un Mod es tener el pelo rizado) y a Townshend a gastarse un pastizal en trajes, decidieron a su manera rebelarse, optando uno por la vía capilar (sección melena rizada al viento) y el otro poniéndose los monos mas sencillos y cutres.

The Who época post-Mod
Y es que ciertamente, mucho más que los provocadores Rolling's, si algún grupo encarnaba la rebeldía y el inconformismo, si alguien hizo voz de la insatisfacción de los jóvenes en esa época, para mi fueron The Who. Y de eso trata justamente esta canción, de la búsqueda de respuestas, del inconformismo y de aquellos lugares donde uno espera encontrar respuestas (curiosas las referencias a Bob Dylan, a The Beatles y a Timothy Leary, el psicólogo abanderado del uso del LSD).

Y además la canción es grandiosa. Roger Daltrey no transmitió nunca tan bien la rabia con su voz, la guitarra inconfundible de Pete Townshend es electrizante, y el gran bajo de John Entwistle, al que tanto bajistas deben de su excelente manera de tocar el bajo. Pero si algo me alucina de esta canción, sin duda es la desenfrenada batería a cargo de Keith Moon, que con su peculiar manera de tocar la batería, parece llenar toda la canción. Por algo lo han escogido como el mejor batería de toda la historia del rock.
Para finalizar, un cover ( ¿es un cover o una cover? La próxima vez pongo versión, y me dejo de tonterías). Os dejo esta versión improvisada (por lo que dicen, pero vete tu a saber) en plan Jam Session de The Raconteurs con el mismísimo Pete Townshend. (Por cierto, la canción comienza sobre el minuto y ocho segundos, por si quereis saltaros el rollo previo).





Claro, que mas que The Raconteurs con Pete Townshead es Jack White, Pete Townshead y un tío dando palmas. 

viernes, 11 de marzo de 2011

TATUAJE de Manuel Vázquez Montalbán


Al igual que por un extraño pudor, no empecé mis post sobre música dedicandoselos a mis grupos y cantantes favoritos, tengo que confesar que también he hecho un poquito lo mismo con los libros. Supongo que la razón de ello es que tampoco te esperas en un principio que te lea alguién más que no sean tu familia o tus amigos (poca broma, que cuando tuve el primer seguidor que no era miembro de mi familia casi me da un sincope de la ilusión... y es que soy fácil de contentar). Y claro, si solo te leen los que te conocen y empiezas el blog con los mismos temas con los que ya les machacas en persona, en el mundo real... pues eso, no era cuestión de perder el poco público que tienes.
Y es que muchos de mis amigos en los últimos tiempos han tenido que soportar mi obsesión por las novelas de Vázquez Montalbán, y concretamente por las protagonizadas por el detective Pepe Carvalho. Así, durante las últimas conversaciones entre amigos no ha faltado la ocasión que al hablar de un bar o un restaurante, o una localización de Barcelona o hablando de un personaje público, dijera: "Pues en una novela de Vázquez Montalbán habla de tal restaurante/explica como era tal sitio/pues hay un personaje en una de sus novelas que está basado en fulanito". Y mira que lo intento, pero a veces me sale una vena repelente...

Y es que las novelas de Pepe Carvalho trasciende lo que sería el genero de la novela negra para adentrase en el más profundo análisis social de una época, y ya se sabe que todas las épocas tienen sus delitos aunque las pasiones sean las mismas y los fines, idénticos.

Mola por lo Kitsch que es
Tatuaje, publicada en 1.975, si bien no es la primera nararación donde aparece el detective Pepe Carvalho (ya apareció en la novela experimental Yo maté a Kennedy), si que se puede considerar la primera propia del genero negro de toda la serie (unos 20 libros, casi nada.... ya llevo 15!!!). Es muy conocida la anecdota del origen de Tatuaje, cuando el editor José Batllo apostó con Vázquez Montalbán a que no sería capaz de escribir una novela de "guardias y ladrones". Y no solo fue capaz de pasar de la novela experimental y la poesía, generos que hasta entonces había cultivado, sino que además lo hizo solo en el plazo de 15 días. En fin, lo más elevado que he apostado yo era ver quien era capaz de saltar de una especie de muro de unos tres o cuatro metros de alto o quien era capaz de beber más en una noche... supongo que esto explica mucho de mi vida.

El hilo conductor de la novela es la búsqueda de la identidad de un  joven que aparece desnudo en la playa, con la cara comida por los peces, y con un tatuaje que tiene por lema "He nacido para revolucionar el infierno". Y tirando del hilo del tatuaje como única pista nos sumergiremos en la Barcelona de mediados de los 70 o las comunidades de emigrantes españoles en Holanda. Además iremos conociendo el universo Carvalho, este detective de Barcelona de origenes gallegos, crecido en Raval, que de joven fue comunista y luego agente de la CIA, que tiene por novia a una puta y por socio a un raterillo, y que tiene la necesidad de, a veces como homenaje para las mas como escarnio, quemar libros compulsivamente.

Tatuaje además tiene también su referencia musical, que no es otra que la copla escrita por Rafael de León con el mismo título. «Era hermoso y rubio como la cerveza / el pecho tatuado con un corazón / en su voz amarga había la tristeza / doliente y cansada del acordeón». El consejo de redacción (mi gato Gorky y yo) ha decidido que este no es lugar para coplas, que no sería serio ni respetuoso y que si alguien quiere escucharla siempre pueda buscarla (bueno... vale....la versión de Carlos Cano esta muy bien, por si quereis escucharla en Spotify Carlos Cano – Tatuaje).

Y por si alguien le da pereza, también hay una versión cinematográfica de Bigas Luna. Por cierto, si alguien sabe como conseguirla que me lo diga, porque yo lo he intentado de todas la formas y no ha sido posible.

Por último acabaré haciendo gala de una de las ironías del destino, pues maldita la gracia que le haría al muy barcelonista escritor, que definió al Barça como el ejercito desarmado de Catalunya, que la pareja de centrales del Real Madrid sea justamente Pepe - Carvalho.

miércoles, 9 de marzo de 2011

El día más importante de la historia del rock'n'roll

Con este título tan ampuloso (y muy discutible, seguro que vosotros me podríais dar varias fechas que considerais mas importantes) han dado muchos expertos en catalogar el 4 de junio de 1.976... y no, no es lo que os pensáis: yo había nacido unos meses antes.

¿Y que es lo que ocurrió ese día que lo hiciera tan especial?

Uno meses antes, unos estudiantes de la Universidad Tecnológica de Bolton, ojeando un ejemplar de la revista NME, descubren una nueva banda que empieza a ser conocida en el ambiente londinense. Intrigados, van a Londres a conocerlos, y después de escucharlos en una sala, deciden crear su propio grupo. La banda de Londres eran Sex Pistols y los dos chicos eran Howard Devoto y Pete Shelley, que de tan impresionados que quedaron fundaron The Buzzcocks.

Establecidos Devoto y Shelley en Manchester, organizan el primer concierto de Sex Pistols en la ciudad, actuando The Buzzcocks como teloneros (a lo Juan Palomo, yo me lo guiso y yo me lo como). El concierto, que se celebró el 4 de junio de 1.976 en el Manchester Lesser Free Trade Hall, resulta un autentico fracaso. The Buzzcocks finalmente no actúa por no sentirse preparados dejando a los Pistols solos en el escenario. A penas asisten 42 personas al concierto (he visto botellones alrededor del radiocassette de un coche con mas público).
Pero claro, a veces no es cuestión de cuanta gente asistió, sino de quien asistió. Y es ahí donde radica la importancia de este concierto.

Veamos que pasó después de este concierto.

Empecemos por los Buzzcoks, que aunque no tocan, caen en gracia a Malcolm McLaren y si que acompañan a los Sex Pistols en la gira Anarchy Tour donde además de estos también participan The Clash y Johnny Thunders and The Heratbreakers. De ahí a la fama y a consolidarse como una de las bandas más importantes de la ola punk.




Al concierto también asistieron dos chicos de Manchester. Bernnard Summer y Peter Hook, y al salir del mismo deciden formar un grupo. Al día siguiente se compran el primero una guitarra y el segundo un bajo y ponen un anuncio buscando otros componentes. Uno de los que responde a la llamada es un conocido suyo de otros conciertos, Ian Curtis, y el grupo que en un principio forman se llama Warsaw para en poco tiempo cambiarse el nombre por el de Joy División. Bueno, supongo que no hace falta que diga nada de la importancia de Joy División y del grupo que surgió tras la muerte de Ian Curtis, New Order.




Y si hay un grupo de culto (muy de culto) procedente de Manchester  fue el liderado por Mark E. Smith. Y si, él también asistió y luego formó The Fall.




Otros de los ilustres asistentes al dicho concierto fueron Tony Wilson y Martín Hannett. El primero, en un par de años crearía la discográfica independiente Factory Records la cual tiene el merito de haber editado los discos de grupos como A Certain Ratio, Cabaret Voltaire, The Durrutti Colum, Electonic, Happy Mondays, James, Joy División, New Division, o OMD. En cuanto al segundo, fue uno de los más reputados productores de la escena británica y aunque sobre todo es conocido por sus trabajos con Joy División y muchos de los antes mencionados, también produjo a The Stone Roses, U2 o The Psychedelic Furs.



Alguien ha de reivindicar a Vini Reilly y los Durrutti Column.

Y también disfrutó de los Sex Pistols un adolescente que por aquellas épocas era el Presidente del Club de Fans de New York Dolls y que también fundó un grupo punk: Nosebleeds, que no llegó a ningún lado. Su siguiente banda, ya bastante alejado del punk, si que triunfa. Y es que ese chico era, nada más y nada menos, que Morrissey, el futuro líder de The Smiths.




Y para que veáis que no me guardo nada, otro de los asistentes fue Mick Hucknall, más conocido como el zanahorio... Ay!! Digo Simply Red. Supongo que me perdonareis que no ponga ningún vídeo del zana... digo de Simply Red.

En fin, esta anécdota ha dado para mucho. Podéis ver una recreación de este histórico concierto en la excelente película 24 Hours Party People de Michael Winterbottom, película que recomiendo encarecidamente a quien esté interesado en Joy Division o en la escena de Madchester.

Sobre este concierto, se dice que a pesar de haber solo asistido 42 personas, si todo el mundo que afirma haber asistido realmente hubiese estado realmente ese día de junio, habrían tenido un aforo como para llenar Wembley. Lo cierto es que es difícil comprobar quien estuvo ahí realmente (incluidos a unos cuantos de los que he mendionado aquí) y saber cuanta parte es verdad y cuanta es leyenda. Y es tanto el interés que ello suscita, que hasta el periodista musical David Nolan ha escrito un libro de investigación para intentar dilucidad quien pudo disfrutar en directo de Sex Pistols. Por cierto el libro se llama I swear I was there: The Gig that changed the world (algo así como: Juro que estuve allí: El concierto que cambio el mundo) y que yo sepa no está traducido al castellano.

No sé si realmente ese 4 de junio de 1.976 es el día mas importante de la historia del rock, pero no esta nada mal para ser un concierto donde solo asistieron 42 personas.

lunes, 7 de marzo de 2011

Ya que todo el mundo habla de RADIOHEAD....


...pues yo no voy a ser menos. Aunque os tengo que avisar que este no será el típico post que podais haber ido leyendo estos días comentando su nuevo LP, King of the Limbs. Principalmente no lo comentaré porque no he escuchado todo el álbum, y sinceramente.... tampoco echaré fuego por el culo para hacerme con él. Y eso aunque la cancioncita del baile extraño con sombrero (ya sabéis que se va a quedar para siempre con ese nombre, no?) está bastante bien.

Radiohead nunca ha sido un grupo de mi especial devoción. Con eso no quiero decir que sean malos, simplemente nunca han conseguido engancharme especialmente, aparte de sus primeros trabajos... y tampoco demasiado, no os creáis. Tienen grandes canciones (muy grandes diría yo), pero siempre me han parecido demasiado trascendentales y lo que es peor, nunca han conseguido divertirme en exceso. Supongo que la forma más acertada de explicarlo es que me gustan algunas de las canciones de Radiohead (a modo recopilatorio: una de aquí, otra de allà), pero soy incapaz de escuchar todo un LP sin morirme de aburrimiento. Y lo mismo podría decir de Coldplay, los cuales considero como bastante peores y además me caen mal. Y es que esto de la música es muy subjetivo y así podríamos seguir esta caída a los infiernos de grupo en grupo a cada cual más malo o que peor me cae, hasta encontrarnos con Satanás en persona, es decir Alejandro Sanz.

Pero aun así, para que este post no acabe aquí, os puedo explicar una historia que espero os guste y que tiene relación con Radiohead (de hecho tengo otra historia que incluye una fiesta universitaria, Creep y un malentendido con una amiga, pero quizá os la explique en otro momento).

Ahora quiero rememorar el día que he señalado como el fin de mi adolescencia y la relación que tiene con ello Radiohead.

Tal día como hoy del año 2.007, por cierto un día lluvioso, nació mi primera hija, Edith. Bueno, por fin se acabó lo que se daba. Final de etapa señores, había estado bien mientras había durado pero sin duda eso marcaba el final de un ciclo y el principio de otro maravilloso. Aunque claro, nadie te ha enseñado como es eso de ser padre, ni siquiera puedes hacer una búsqueda en Google para ver si alguien tiene un blog del tema (seguro que lo hay, ¿pero vosotros os fiarías de alguien que publique sus neuras en internet?... Ups!! Me estoy señalando a mi mismo). Yo lo que sé es que tenía mucho miedo a como iba a resultar como padre, y aunque parece que tienes nueve meses para prepararte para ello, es inevitable que te pille de sopetón.

Lo que si que tenía claro es que no quería ser un padre convencional (je, je, je, iluso de mi) y mi primera medida sería nada de canciones infantiles que agilipollan a los niños (ja, ja, ja... si queréis os puedo cantar todas las canciones del Cantajuegos 1, 2 y 3). En esta casa, música rock y de la buena.

Pero claro, no era cuestión tampoco de traumatizar ya a la niña, recién nacida, con algo demasiado duro... así que descartemos a Bad Religion, Nine Inch Nails o Iron Maiden.... Seguramente empezaríamos con algo suave... quizás Blur o Moby. O puede que Air o algo más festivo como los B'52. Ya lo iríamos viendo sobre la marcha.

Pues como os decía, tal día como hoy de hace cuatro años, una tarde-noche lluviosa, sobre las 21 horas y 20 minutos, una enfermera me trajo a la niña mas preciosa que he visto nunca. En un instante sabía que sería capaz de reconocerla entre un millar de niños iguales y mientras la acunaba en mis brazos, sin haberlo pensado nunca antes, de mis labios salió una canción.

Como comprenderéis, es lógico que desde entonces, cada vez que oiga Karma Police me salte una lagrimita de los ojos.





Y aunque se que aun estas aprendiendo a leer a tus cuatro años, espero que un día puedas leer esto y reírte de tu padre con este (otro) regalo de cumpleaños.

viernes, 4 de marzo de 2011

Sonidos Orientales: Asian Dub Foundation

De un tiempo a esta parte, sin que me haya convertido en un fanático, me estoy aficionando a la música con aires orientales (claro, que mi concepto de oriental abarca desde el Raï a Bollywood, así que un poco amplio si que es). Y si hay un grupo de los que puedo catalogar dentro de este amplio abanico que me atrae mas que otros, ese es sin duda Asian Dub Foundation.

Estos chicos de Londres, hijos de emigrantes hindúes y bengalíes, surgieron como un colectivo a partir de organizar un concierto contra el racismo en 1.993. Formados dentro de un taller de tecnología musical con base en la London Comunity Music y en principio solo para ese concierto, llevan desde entonces ya la friolera de 12 LP's... si, el concierto se ha alargado un poco, por suerte para nosotros.

Su estilo es.... (ojo a la retahíla de nombres) dub-reagge rap-música tradicional hindú-rap-raggamuffin-con un toque de punk. Espero que os haya quedado claro porque no lo pienso repetir.





¿Cuantos estilos habéis podido detectar? El que me diga menos de cinco, está suspendido.

Si su música se basa en unas potentes bases rítmicas y ese sonido oriental que a mi me resuelta tan hipnótico, sus letras tienen un marcado contenido político y de compromiso, donde en muchas ocasiones hacen protesta de los problemas de la comunidad hindú en Gran Bretaña y contra el racismo. Como prueba de canción protesta os dejo este Fortress Europe, donde denuncian las políticas que pretenden convertir Europa en un lugar inaccesible para los extranjeros pobres (los extranjeros ricos en contrapartida, compran equipos de futbol).





Su penúltimo trabajo, Punkara, de 2.008, es quizá el que más repercusión ha tenido hasta el momento, ya que también es quizás el que tiene un sonido más accesible de todos sus LP's publicados. A él pertenece este Burning Fence.





Y también una de sus canciones por las que siento una especial preledicción: Target Practice.




El pasado dia 7 de febrero publicaron su último LP, A History of Now y próximamente se pasarán por aquí a presentarno su nuevo disco (24 de marzo en Barcelona, sala Apolo, ¡Toma publicidad gratis!).  No soy de recomendar actuaciones en vivo, pero esta considerada como uno de los mejores directos de Gran Bretaña, así que ya sabéis: cita obligada.


miércoles, 2 de marzo de 2011

RITUALES MÚSICALES: Hoy, The Pixies


La música para la mayoría de los que pasáis por aquí en vuestros ratos muertos, no es tan solo una serie de sonidos, más o menos melódicos, mas o menos rítmicos. Vuestra música os define quien  y como sois.Forma parte de vuestras vidas hasta en detalles que ni siquiera sospecháis. Las canciones a veces os traen recuerdos de alguna persona o de un sencillo momento que por alguna real fue especial, o utilizáis la música para las cosas más diversas, para despertaros, para alegraros el día o para poder consolaros en vuestra tristeza (y también revolcarse en ella ¡¡y a mucha honra!!). Y así, vamos asociando facetas de nuestra vida a una música concreta y con el tiempo se concretan en rutinas, momentos en los que tenemos una música especifica: de esta manera habremos creado un ritual. Por lo tanto tendrás tu música para irte a dormir, para prepararte para salir de marcha, tu música para arrimar la cebolleta (juro haber visto una cinta con este título en casa de un amigo), tu música para....

Pues Pixies era mi música para ir a hacer exámenes.

En fin, que todo este rollo filosófico sobre la música y la persona, solo venía a cuento para que os explicara mi ritual camino a los exámenes.

Pongámonos en situación: Curso escolar 2.000-2.001. El curso anterior había acabado la carrera y como consecuencia de no encontrar trabajo ni a la de tres (y eso que no había crisis), me decidí dedicar el año siguiente a aquello que hasta el momento se me había dado mejor: volver a estudiar. Por lo que me apunté a un fantástico Master en una de las instituciones mas prestigiosas (por lo pija que es) de Barcelona. Bueno, a parte de que me salió por un ojo de la cara, no me sirviera para encontrar trabajo y comprobara que los ricos también lloran pero esquiando en Baqueira lloran menos (un día tendré que escribir un libro sobre ello. Algunos tienen mili, yo tengo un Master. ¡Y sin porros, que aun es mas duro!), pues por si no fuera poco, los exámenes eran siempre los sábados a las nueve de la mañana y duraban cada uno sobre unas 3 o 4 horas de las que no acostumbraba a sobrarte mucho tiempo.

Y mira tu, no se por que, pero la cuestión es que me dio por escuchar siempre a Pixies cuando iba camino de un examen, y al volver, lo mismo. Digo yo que sería una forma de descargar tensión. Y creerme, no conoces lo que es la palabra presión hasta que calculas que por cada examen que tienes, has pagado sobre unos mil euros, y que suspender no es opción.

Total, sábado sobre las 7:30 de la mañana (siempre me ha gustado llegar pronto), y yo en en Ford Fiesta con una misión: atravesar toda Barcelona (trayecto Bon Pastor - Pedralbes por las Rondas) para ir a sufrir la enésima tortura. Y en el loro sonando Death to the Pixies, un recopilatorio de 1.997. Enchegaba el coche y la primera canción que sonaba era esta maravillosa versión de The Surftones, donde Pixies demostraban sus influencias en el surf-rock.




Y era genial que la canción fuera instrumental, por que a partir de aquí cantaba todas sus canciones a grito pelado, empezando por Planet of Sound, Tame y Here comes your man. Si alguien por esas fechas vio a un sujeto dentro de un Ford Fiestas a grito pelado un sábado entre las 7:30 - 8:00 de la mañana por las rondas de Barcelona, sepa que era yo, que no es que estuviera loco, más bien un poco nerviosillo....

Lo que ahora me da miedo, es que creo recordar que cuando llegaba a infausto lugar de mis torturas, esa escuela en lo alto de la Avenida de Pedralbes, sonaba en el coche Debaser. ¡¿Atravesaba la ciudad en poco mas de un cuarto de hora?!






Bueno, seguramente esté equivocado y no fuera tan rápido. Lo que si que estoy seguro es que a la vuelta, otra vez en el coche, sonaba The Holiday Song, una de mis canciones favoritas de Pixies.




No sabéis el chasco que me llevé cuando me enteré que la canción trataba sobre el incesto. La verdad, es que casi todas las letras de Pixies son un poco raras, como Alec Eiffel, que sí, esta dedicada al de la Torre Eiffel.

Y aunque tampoco recuerdo exactamente cual era la última canción que escuchaba en el momento de llegar a casa, es muy probable que fuera Gigantic. En caso que no lo fuera, da igual, es una buena escusa para hablaros de ella. Cuenta la leyenda que la canción esta inspirada en un rollo que la bajista Kim Deal (¿por que las mujeres con bajo parecen más guapas?), autora de la canción, tubo con un chico de raza negra. Y lo de Gigantic va por lo que supongo todos ya estáis imaginando.




Por suerte, todo esto no ha traído efectos secundarios, y aun puedo escuchar a Pixies sin que me entre un sudor frió en el cuerpo. Aunque claro, si voy solo en el coche y salta una canción de Pixies, lo mas probable es que la cante a grito pelado. El día que me detengan por ello, sin duda tendré que dedicarle otro post.

Y decidme ¿ tenéis vuestro propios rituales o lo mío no tiene cura?

martes, 1 de marzo de 2011

Por querer homenajear un libro de Albert Camus: Killing an Arab de The Cure

El consejo de redacción de este blog (es decir: mi gato Gorky y yo), en su última reunión destacó que últimamente se estaban abandonando los post de temática literaria. La justificación es tan sencilla como que al autor parece motivarle más hablar de música, siendo mas sencilla la labor de documentación y su posterior redacción. Otro factor es que lo blogs de literatura acostumbrán a ser de un pendante que te cagas (salvo honrosas escepciones) y que no casa mucho con el éstilo informal y con un poco de mala leche que se pretende dar a este blog. Aun así, se le indica al autor que debe encontrar formulas para continuar hablando de literatura, dandole libertad para asociarlo con temas musicales si ello le facilita la labor.

Como podeis comprobar, mi gato es el que manda en nuestra relación.

Reprenderemos el tema literario, y como me es más fácil si lo relaciono con la música explicaré la historia de Killing an Arab de The Cure.


Killing an Arab es el primer single editado por The Cure, y ya desde su publicación en 1.978 trajo polémica. Cosa por otro lado un poco lógica, digo yo. Vamos, que tu no le pones a una canción un título tan explícito como Killing an Arab y luego dices: no, si yo no quería que nadie se molestara. Pues nada, ya os podéis imaginar la que se lío: que si es racista, que si promueve la violencia... claro, claro. Pero es que resulta que la canción, ni es racista ni todo lo contrario. Solo es una canción cuya letra es un homenaje a una de las novelas claves del siglo XX: El Extranjero de Albert Camus.

El Extranjero, junto con La Peste (mi libro favorito de este autor), son las obras cumbres del francés de orígenes españoles Albert Camus... 

...Y ahora aquí es donde os tendría que decir de que va el libro y todo eso. Pero resulta que explicar que es lo que quiere transmitir esta novela es una labor un poco complicada y casi prefiero que cada uno haga su propia lectura y extraiga sus conclusiones. Básicamente, trata de un hombre profundamente desarraigado de todo cuanto lo rodea (un poco como se sentía Camus, hijo de una española, francés en Argelia y argelino en Francia, no pertenecía a ningún lugar), y que tras matar a otro hombre (un árabe, de ahí el título de la canción) un poco sin sentido, es condenado a muerte. Lo sorprendente de todo, es la carencia de esperanzas con la que afronta la situación, sin ningún interés ni en su propia supervivencia o en cuanto a su muerte puede afectar a los demás. Ni siquiera la muerte de su madre consigue afectarle lo más mínimo.

Una de las obras cumbres del existencialismo, nos encontramos ante un gran libro. Si algo he de destacar es que transmite muy bien la sensación de hastío vital del protagonismo, y que aun a pesar de lo denso de la temática abordada, es de muy fácil lectura, cosa a la que también ayuda su reducido tamaño (lo bueno, si breve, dos veces bueno). Un indicativo: difícilmente releo un libro, El Extranjero ya lo he leído tres veces.

Pues bueno, Robert Smith, también opina igual que yo y considera a El Extranjero como un gran libro, lo0 bastante como para dedicarle una canción. Killing an Arab, narra los aspectos fundamentales sobre los que gira la escena clave de la novela, el asesinato del árabe. Así nos muestra los elementos que configuran la escena: la playa, el sol cegador reflejado en el mar, el arma en la mano y el árabe muerto...

Lo más curioso de la canción es que la polémica racista ha ido apareciendo periódicamente en la vida de The Cure.... bueno, de Robert Smith (Reflexión: The Cure se creo en 1.978, tras 33 años de existencia solo Robert Smith se mantiene en la formación y ya han pasado hasta 11 componentes distintos. ¿Por que decimos The Cure cuando queremos decir Robert Smith?). Hagamos un pequeño repaso cronológico de las controversias:

El single
  • 1.978, es editada como single, siendo el primer lanzamiento de The Cure. Cuando se edita su primer LP, Three Imaginary Boys en 1.979, la canción no se incluye. Leyenda urbana: enviaban el single a las emisoras junto con el libro de Camus para evitar malentendidos (una de dos: o ya les iba bien el tema de crear polémica para promocionarse, o les salió la promoción por un ojo de la cara para ser un grupo principiante).
  • 1.980 reedición de su primer LP para USA con el título Boy's Don't Cry, en el que se incluye la canción que da nombre al disco y Killing an Arab.
  • 1.986 se publica Standing on the Beach (frase sacada de la letra de nuestra canción de hoy), recopilatorio de sus canciones hasta la fecha. En USA obligan a comercializar el LP con una etiqueta en el que advirtiendo contra la utilización racista de la canción (¿¿?? No entiendo eso de advertir contra el uso racista de la canción, sinceramente.)
  • 1.990 - 1.991 la canción es censurada por el ejercito de USA durante la primera guerra del golfo. También censuran Light my fire de The Doors y obligan a Massive Attack a retirar la palabra Attack de su propio nombre, así que visto la estupidez de la medida, quizá esto es más bien un honor.
  • 2.001 tras el 11-S vuelve a censurarse. Aquí la lista de canciones censuradas es acojonante y ridicula. Entre otras muchas: Dust in the Wind de Kansas, Wonderful World de Sam Cooke o la muy peligrosa Obladi Oblada  de The Beatles. 
  • 2.005 Robert Smith y sus boys en la gira europea cambian el estribillo por un.... muy extraño... con el contexto de la letra (See his open mouth but hear no sound - vamos que es muy obvio que habla de un muerto) Kissing an Arab.
  • 2.006 como el Kissing an Arab no parece funcionar mucho, lo prueban con el inconcreto tema Killing Another.
... y supongo que continuara así por los tiempos de los tiempos.


En cuanto a la canción en si misma, es una sencilla canción, basada en una potente linea de bajo y un riff pegadizo que nos transporta a un ambiente oriental. Si The Cure en alguna época se le puede considerar como post-punk, se debe básicamente a esta canción. En fin, una muy buena canción independientemente de lo que diga letra.

Os dejo el vídeo con una temprana actuación de 1.980. No es el mejor vídeo ni el mejor sondio, pero entre las prohibiciones por los derechos de los vídeos y que creo que ver a Robert Smith sin que se parezca a Eduardo Manostijeras (si, ya lo sé, es Eduardo Manostijeras el que se parece a Robert Smith y no al revés) vale también la pena, ha sido el vídeo escogido. Así podréis observar al hombre que hay debajo del pelo.



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