Una semana muy complicada, en todos los malditos sentidos de la palabra complicada. Demasiado trabajo, con tanto sueño que solo lo recuperaré con décadas durmiendo interrumpidamente y encima ya es primavera (por favor, no me intentéis convencer de lo contrario: la primavera no me mola, nunca me ha molado y nunca me molará y cualquier razón que me podáis dar, ya la he escuchado y no me ha servido para cambiar de opinión.... joder, ¿ya os he dicho que ha sido una semana complicada? No me tengáis en cuenta el ataque de "borderismo").
Total, que no me ha dado tiempor de prepara una entrada con cara y ojos, pero como no quiero faltar a la cita que últimante me he puesto (post Lunes, Miercoles y Viernes al mediodía) os dejo este video The Last Shadow Puppets, el proyecto paralelo a Arctic Monkeys de su vocalista Alex Turner con el ex de The Rascals, James Ford.
De My Mistakes Were Made for You, para ir rápidos, me encanta la letra, me encanta la estética del video y ese aíre que consigue la sección de cuerda que no sé por qué me suena a película francesa de la Nouvelle Vague.
Ser adolescente a principios de los noventa no fue tan sencillo como puede parecer. Ya, muchos diréis que pude vivir el auge y caída del Grunge y tener como ídolos a Nirvana, Pearl Jam o Soundgarden y luego, ya como joven adulto, empalmar con el Brit-pop.
Lo que no tenéis en cuenta es que lo que realmente molaba por entonces a la gente, lo que llenaba salas cada fin de semana, lo que se consideró como un fenómeno social en este país fue... la Ruta del Bakalao y la música makina (calla, que me acabo de enterar ahora mismo que bakalao y mákina son dos cosas diferentes. No sé como puedo haber vivido hasta ahora sin saber distinguir entre estos dos tipos de ruidos agudos y repetitivos con intenciones de acabar con todas tus neuronas). Ahora es muy fácil decir "¡ah,como mola Nirvana!", pero en mi clase del instituto habíá más gente que conocía a Chimo Bayo que a Kurt Cobain, que los que escuchabamos a Nirvana eramos los raros.Queda dicho.
Consecuencia de todo ello en mi inocente mente juvenil: juré odio eterno a la música electrónica. Como era de "los otros", todo lo que no fuera guitarra, bajo y batería era rechazado por mi, a poder ser con muestras de asco y desprecio. Claro, que de vez en cuando, como "guilty pleasure" algún temilla que otro con base electrónica si que lo escuchaba (cuidado: como ya se intuye, para mi, todo lo que no sea guitarra-bajo-batería, es música electrónica, no me vengáis ahora que si estos son techno-funky o harcore-acid o cebollas al pil-pil. Ya sé que me equivoco, pero soy feliz así). Básicamente, y que recuerde, algo de The Prodigy o Chemical Brothers, y quizá algún clásico como Ultravox o Human League.
Pero hubo un disco que cambió mi concepción sobre la música electrónica: Play de Moby. Este fue el primer disco de música electrónica que me compré y no es que me haya comprado muchos más, ni que sea un gran oyente de este tipo de música, pero sin duda es un punto de inflexión. A partir de entonces, cuando alguien mirara mi colección de CD's ya no encontraría un territorio virgen y sin profanar por cajas de ritmos y sintetizadores.
En fin, si con alguien tenía que perder mi "virginidad", quien mejor que Moby (utilizo términos como "virgen" y "virginidad" solamente para que calentorros incautos caigan en mi blog buscando vete a saber tu, que desde el día que vi en las estadísticas que alguien había ido a parar aquí buscando vídeos de incesto, ya tengo claro que "the internet is for sex".)
Y es que Moby es un tipo cuanto menos particular. Para empezar, su nombre completo es Richard Melville Hall, y si es conocido con el nombre artístico de Moby es en homenaje a su bisabuelo, Herman Melville, autor de Moby Dick.
Tiene además un extraño sentido del humor. Periódicamente ha de entrar en tratamiento psiquiatrico, ya que desde los 19 años y como causa del abuso del LSD, sufre de fuertes crisis de pánico. A partir de aquí, ¿como hemos de interpretar el hecho de que tenga su domicilio en un antiguo manicomio rehabilitado? Y eso por no mencionar su pasión confesada a quedarse en pelotas a la menor oportunidad y a hacer el amor en la calle. Hay quien cría pulgas y los hay con ganas de sacar la chorra a paseo. ¡Con lo tímido que parece!
Las 18 canciones de este disco son una muestra de lo mejor de la música electrónica en diversas de sus variantes, desde la generada utilizando samplers como Find My Baby, a la mas pura combinación frenética de sonidos eléctricos como Machete, combinaciones dance como Bodyrock o más al estilo ¿chill out? (tengo dudas realmente de qué narices es o no es música chill out) como Everloving
Caray, supongo que hablar de este disco es un poco atrevido por mi parte. Seguramente la mayoría lo tenéis y todos, aunque quizá involuntariamente, conocéis cinco o seis temas del mismo. Y es que los temas de este disco han sido utilizados en multitud de anuncios, películas y series de televisión. Así Porcelain, quizá su canción más conocida, ha formado parte de la banda sonora de la película La Playa (la del Di Caprio) o en las cortinillas de TVE y TV3.
Todo ello tiene una explicación.
El niño prodigio de la música electrónica sorprendió a todo el mundo en 1.996 cuando saco un LP, Animal Rights, donde volvía a sus primeras raíces.... el Punk. Y aunque el disco está muy bien considerado por la crítica, la cierto es que fue un fracaso comercial. Aprovecho la ocasión, y ya que no creo que vuelva a hablar más sobre Moby (no me da para tanto), para poner una de mis canciones preferidas que pertenece a este álbum That's when I reach for my revolver, un versión del tema de 1.981 del grupo Mission of Burma.
Pero volvamos a Play.
Lo dicho, tras el fracaso de Animal Rights, las compañías discográficas no quisieron ayudarle con la promoción y distribución de Play, su siguiente LP, en 1.999. ¿Y cual fue la estrategia comercial de Moby? Dar licencia gratuita de todas sus canciones para su uso comercial.
El resultado fue que poco a poco todas sus canciones aparecieron en diferentes películas, en multitud de anuncios y en numerosos capítulos de series de televisión. No necesito publicidad ni promoción, se la hicieron otros.
El resultado fue sorprendentemente bueno... pero un poco lento. Como ejemplo, decir que cuando el álbum fue editado en 29 de mayo de 1.999 solo se mantuvo 5 semanas en las listas de vendas de UK, alcanzando como mejor posición el número 33. El 15 de enero del 2.000 el disco volvió a entrar en las listas de ventas, en febrero alcanzó el número 1 y consiguió mantenerse 81 semanas consecutivas en las listas de ventas (que eso es más de un año y medio, que lo he mirado en Google).
Para finalizar, decir que para gente como yo, que no es que seamos muy fanáticos de este genero musical, este es un disco de fácil escuchar, y aunque hay temas que me repelen (como la antes mencionada Machete), lo cierto es que es un disco que me ha acompañado en cierta época de mi vida.
Bueno, hasta aquí un ha llegado este post sobre Moby, y todo ello sin poneros el vídeo del ya sobado hasta el asco Porcelain, que aunque es una gran canción, por favor: YA BASTA!!!
Hace tiempo que os voy amenazando con escribir un post sobre The Decemberists... y creo que ya llegó el momento de cumplir con mis amenazas.
Antes de nada, debo confesar que hasta hace tres o cuatro meses, desconocía por completo la existencia de esta banda de Portland. Por lo tanto hacer un post donde hiciera un relato de su vida y virtudes, me parecía un poco pretencioso. Un post en tal sentido, tan solo sería copiar la información que encontrara por ahí (básicamente Wikipedia), dar un poco mi opinión sobre sus canciones (con expresiones como molan, potente, alucinante, hipnotizante, etc, etc, vamos, un poco más de lo que ya habréis leído por aquí). En fin, que quizá no os iba a aportar nada nuevo bajo la capa del sol.
Así que intentaré hacer algo un poco mas original.
Y andaba yo pensando en como sorprenderos mientra cavilaba en que es lo que me gustaba de The Decemberists, y el único argumento válido que se me ocurría es que su música es realmente buena. Y es que a veces la solución que buscamos es demasiado obvia. Pero si este argumento tan sencillo no os sirve, solo me queda daros diez razones completamente intrascendentes para os gusten The Decemberists:
Razón 1ª: Tienen un disco nuevo.
Si sois de los que siempre estáis a la última, que cuando un disco suena tres veces en la radio consideráis que ya está pasado, podéis considerados afortunados. El pasado mes de enero The Decemberists publicó su último trabajo, The King is Dead. Es el sexto álbum de su carrera y como todos los anteriores (bueno, por lo menos los otros tres que he escuchado) es un disco muy completo y que no os defraudará. De él forma parte la siguiente canción Down on by the water. Ya sé que ya he puesto la canción en otro post anterior, pero ahora por lo menos es una actuación en directo y no tendréis que ver mientras suena, la imagen fija de la portada del LP (cosa que se agradece).
Razón 2ª: Tocan el acordeón y no quieres asesinarlos.
Los que tengáis más o menos mi edad recordaréis con terror a María Jesúsy su acordeon. Toda una generación traumatizada desde su más tierna infancia obligándola a bailar Los Pajaritos (esas escenas... moviendo los brazos flexionados... haciendo ver que eran alas... medio agachados.... el horror! el horror!). En mi caso, aparte de un problema de incontinencia en ciertas noches, me ha dejado una secuela homicida hacia cualquier músico que tenga la desfachatez de tocar el acordeón (¡Julieta Venegas: Sé donde vives!). Por eso es digno de mención que The Decemberists utilice en muchas de sus canciones el acordeón sin que ello suponga que se despierten en mi los más sucios instintos asesinos.
Razón 3ª: Ya tienes excusa para rescatar tus viejas camisas de franela.
Nadie que se digne haber sobrevivido los 90 puede recordar sin añoranza esa época y no acordarse de las camisas de franela (...si ahora estuviéramos hablando cara a cara, se haría un silencio, levantaríamos los ojos hacia la nada y tras una breve ensoñación lanzaríamos un suspiro en homenaje a tan magnifica prenda). Pues bien, un digno fan de The Decemberists no lo es si no imita a su líder y cantante Colin Meloy y su fijación por usar camisas de franela, con sus cuadros y todo. Y es que la camisa de franela es la mejor prenda de la historia, abriga en invierno, y en verano, por encima de una camiseta, tienes tu chaquetilla perfecta para cuando refresca. ¡Por favor! ¡Que The Decemberists ponga de moda otra vez la estética de leñador!
Razón 4ª: Sus discos son difíciles de encontrar.
Si te gusta coleccionar rarezas, este puede ser tu grupo.
Tras una ardua tarea de investigación por parte de este blog hemos podido comprobar que si no acudes a un sitio un poco especializado, será imposible hacerte con un CD de este grupo. Consultados los dos lugares que venden más discos en este país (y con mucha diferencia respecto al tercero), resulta que en uno ni siquiera los tienen dentro de su catalogo, y en el otro, no los tienen en stock, pero te lo pueden traer de importación en un plazo de diez días... ah, y solamente sus dos últimos LP's, ya pedir alguno de los mas antiguos o un EP supone una cosa inconcebible. Me consuela mucho saber que en estos "macro-antros" tienen toda la discografía de Bisbal, Eros Ramazzoti y Alejandro Sanz , pero que cuando pido algo actual, no hispano y que no sea Jusitin Bieber o Hanna Montana, al dependiente se le fríe el cerebro por exceso de información a procesar.
Razón 5ª: Puedes hacer un montaje impresionante en vídeo con sus canciones.
No me enrollaré, mejor lo veis (y por cierto, he encontrado hasta cuatro montajes amateurs más sin tener que buscar demasiado).
Razón 6ª: Tocan Folk de Cámara
Si te gusta dar el pego de que entiendes de música, aunque no sepas distinguir la polka del death metal, puedes decir que The Decemberists hace "Folk de Cámara" y quedarte tan pancho. Como nadie sabe que es realmente el "Folk de Cámara" todo el mundo te dará la razón.
Razón 7ª: Su nombre hace referencia a un movimiento revolucionario.
Y es que si además quieres vacilar de pensamiento político alternativo, siempre puedes explicar, para impresionar a tu público, que su nombre está tomado de un movimiento revolucionario ruso del siglo XIX. Otras tu, una revolución... y además rusa... que estos rusos si que saben de revoluciones... ya se sabe: para revoluciones, las rusas.
Razón 8ª: Sus discos son concebidos como una historia con principio o fin.
Bueno, rock conceptual.... hay gente para todo. La ventaja es que aunque los discos son creados como historias completas, sus temas pueden ser disfrutados de forma independiente sin que por ello pierdan sentido.
Razón 9ª: Porque parecen buena gente y además con sentido de humor.
Mira, a lo mejor son unos estupidos del quince y además malas personas, pero hay algo que me induce a pensar que son buenas personas. Y con sentido del humor. Para comprobarlo solo hace falta ver que si buscas en imágenes del google encuentras fotografías como estas:
Y su sentido del humor también se refleja en sus vídeos. Sirva como prueba de ello este Sixteen military wifes, que tiene cierto aire de homenaje a la comedia de Wes Anderson, Academia Rushmore.
Razón 10ª: Por las gafas de pasta de Colin Meloy.
Seamos francos: en algún momento este post se iba a titular 10 Razones "Gafaspasta" para que te gusten The Decemberists. Pero lo deseché porque seguramente iba dudar lugar a más de un malentendido.
Nota: No tengo nada contra los gafaspasta, y aunque no lleve gafas de ningún tipo (no me duran mas de cinco minutos sin que las rompa), sé que mis comentarios en ciertos momentos pueden parecer los mas "gafapastiles" del mundo.
En definitiva, que mola que el cantante tenga esa pinta tan "collejable", gordito y con sus gafitas de pasta y todo. Da esperanza a los "average boys" (osease: del monton) como yo, que toda la vida hemos sufrido a estrellas del rock que desprendían sex appeal por todos sus poros.
Bueno, ya os lo he dicho. La lista es completamente intrascendente, para no decir directamente que todos los motivos son una pura chorrada (encima, voy y lo reconozco), pero si alguno de ellos sirve para que alguien que no los conoce, le heche un vistazo a su música, o que los que los conozcais os hecheis una risas, entonces, este chorra-post y su chorra-lista, habrán conseguido su objetivo. Realmente, el único motivo valido para escuchar a The Decemberists es que su música es muy buena (y hasta eso alguien me lo podría discutir).
Y para finalizar esta larga serie de tres y que a durado toda una semana (laboral, de su lunes a su viernes), la apuesta personal más arriesgada, el todo o nada.... o conocéis todos la canción o la no conoce ni dios. Aunque en este caso sospecho que la mayoría, aunque no lo recordéis, por lo menos una vez habéis escuchado la canción de hoy y algunos hasta un montón de veces, aunque no fuera vuestra intención. Claro, que si no tenemos los mismos referentes culturales de juventud voy a hacer el ridículo espantoso.... En fin, no me lo tengáis en cuenta, lo hacía con buena intención.
Nine Below Zero, seamos francos, nunca tuvo mucho éxito. Su mayor éxito, justamente la canción de hoy, solo llegó al nº 56 de las listas británicas. Se les puede definir como un grupo de culto, sobretodo entre los Mods (¿ultimamente estoy hablando mucho de Mods, no?) y si vuestra afición principal es el blues, es probable que os los encontréis en algún festival dedicado al tema, puesto que estos chicos que empezaron en 1.977, con una pausa entre 1.982 y 1.990, continúan en la brecha.
Bueno, dedicándose a un género minoritario como puede ser el Jazz y el Blues, es quizá hasta lógico que no sea un grupo muy recordado.
Sin embargo estoy seguro que la mayoría lo habéis visto por lo menos una vez, sino muchas como.... pues yo mismo.
Ahora lo explico:
En 1.982, los componentes de Nine Below Zero se encontraban en los estudios de la BBC. En uno de los estudios están grabando el primer capitulo de una nueva serie, y a alguien, que ve a nuestros músicos de hoy y los conoce de haberlo vistos en algún club de Londres, se le ocurre que sería una buena idea incluir una actuación de estos chicos en el capitulo que están rodando. Nine Below Zero acepta, y de forma totalmente improvisada se modifica el guion para dar entrada a la actuación. La cosa tiene éxito, de tal manera que la serie incluirá en casi todos sus capítulos actuaciones de los grupos británicos del momento: Motörhead, Madness, Dexys Midnight Runners, The Damned y otros que sinceramente ni conozco.
Quizá si veis la actuación hasta sabréis de que serie os hablo.
Bueno, llegados a este punto pueden ocurrir diversas cosas:
No habéis visto en vuestra puñetera vida la serie y ahora estáis pensando que soy muy friki y que además pienso que todo el mundo es tan friki como yo.
Habéis reconocido la serie, la odiáis y ahora estáis pensando que soy muy friki y que además pienso que todo el mundo es tan friki como yo.
Habéis reconocido la serie, cada día dais gracias a vuestra deidad particular por haber brindado a vuestros ojos la oportunidad de haber disfrutado de la mejor serie de la historia (bueno, vale, quizá exagero: todo el mundo sabe que la mejor serie de la historia es The Big Bang Theory), y ahora estáis pensando que soy muy friki y que además pienso que todo el mundo es tan friki como yo... y acierto.
Y es que The Young Ones es una serie que no tiene término medio, o la adoras o la odias... o no la has visto nunca, claro (Si!! Ya!!! ¡Como si cupiera esa posibilidad! ¡Con la de veces que la han repuesto!).
Eleven plus Eleven, no nos alarguemos más en el tema series que para eso ya hay otros blogs que lo hacen mejor, no es que sea muy blues, pero os juro que el resto de su discografía, anterior y posterior, es básicamente blues puro. Aun así, es una canción con un ritmo trepidante, un estribillo muy pegadizo, un cierto aire retro a la música de los 60, y sobretodo el punto que la hace diferente, una armónica que transmite pura energía.
A la pregunta que he intentado responder en esta serie semanal en cada uno de posts, por que la canción había sido olvidada o no había tenido mucha repercusión (por lo menos en este país), quizá es que tampoco nunca tuvieron mucho éxito, excepto en círculos muy reducidos (por lo menos esa es mi impresión). Y como no, es una verdadera lástima.
Como la calidad del primer vídeo no era muy buena, os pongo otro vídeo donde podréis disfrutar de nuevo de Eleven Plus Eleven.
En fin, con esto termino ya este homenaje a canciones que considero que han sido ninguneadas siendo grandes temas. Quizá son elecciones demasiado obvias, quizá ni tan siquiera sean buenas canciones.... Ba!! ¿A quien le importa? Yo me lo he pasado pipa.
Hablar de Dexys Midnight Runners y no hacer referencia a Come on Eileen casi es misión imposible. La repercusión de la canción es tan grande que lo mas normal es que la gente conozca antes a la canción que al grupo que la interpreta. Joder, pero si hasta había un bailecito a lo "Macarena" cuando sonaba Come On Eileen (caso que esté equivocado, tendré que revisar que narices hice durante parte de los años 90 para que tenga este recuerdo marcado en mi mente).
Pero tanto éxito en una sola canción ha "fagocitado" (ahí esta, palabra culta, que se note que tengo estudios) el resto de las canciones de Dexys Midnight Runners. Dicho de otra manera, que la gente solo se acuerda de Come on Eileen y los Dexys tenían, a mi parecer, canciones mucho mejores.
Y para mi la mejor canción de Dexys Midnight Runners, sin ningún tipo de dudas, es Geno.
Mira, serán los saxos y las trompetas (últimante me estoy dando cuenta que me encantan las canciones con una buena sección de vientos), será en ritmo a medio tiempo que sube su intensidad cuando llega al estribillo, o los coros como contrapunto a la particular voz de Kevin Rowland, pero el resultado es una canción redonda con unos toque soul magnificos que personalmente adoro (si, estamos en otro caso en que me hago el plasta con los amigos obligandoles a oir la canción, como relaté anteriormente.)
La canción no se puede decir que no tuviera éxito, pues llegó al nº 1 en las listas de Gran Bretaña, pero no tengo constancia que llegará a tener ninguna repercusión es este país (para que os hagáis una idea ese año aquí era nº1 Don Diablo de Miguel Bosé o Hey de Julio Iglesias. Sobran los comentarios o, mejor dicho, las lamentaciones.). Luego ya llegaría Come On Eileen, que arrasaría en todo el mundo, eclipsando al resto de la música de los Dexys.
Una lastima, para una canción con tanta fuerza. Tanto que parece que esté interpretada al estilo de Geno Washingtoon... ¿a que va a ser por eso que la canción se titula Geno? Pues claro, la canción es un sentido homenaje a Geno Washingtoon. ¿Y quien es Geno Washingtoon? Pues quizá es quien mas se merece el post de hoy, aunque más que por canciones olvidadas, deberíamos ampliarlo a grupos olvidados.
Nuestro amigo Geno era un pobre chico de Indiana que como otro muchos se enrolaba por necesidad o obligación al ejercito de los USA. Destinado en 1.965 en a una base americana en East Anglia (Gran Bretaña, para los que flojeéis en Geografía), su poderosa voz le fue haciendo un nombre como cantante, al principio en sustituciones ocasionales, en los diferentes clubs de la zona de los alrededores de Londres. Su vida cambió sin duda cuando el guitarrista Pete Gage le propuso formar una banda y crearon Geno Washingtoon & The Ram Jam Band.
Y dios mio, que pedazo de banda crearon: además de la fuerza de la naturaleza que era la voz de Geno Washingtoon, la banda tocaba en Rhythm & Blues con una energía y vitalidad contagiosas (o lo que yo entiendo como Rhythm & Blues, grupos como The Yardbirds, The Animals, los primeros The Zombies o músicos como John Lee Hooker. No me refiere a cualquier cosa que cante alguien que sea raza negra y no sea rap, reagge o soul... pero eso es otro debate que un día mantendremos). Fueron muy populares dentro del movimiento Mod, pero sin tener más que un éxito moderado entre el gran público. Disuelto el grupo en 1.969, al iniciarse la década de los 70, Geno Washingtoon decide volver a Estados Unidos y olvidarse de la música, para dedicarse a otras cosas como el hipnotismo (¿¿??) . En este contexto de casi desaparición, es cuando los Dexys deciden hacerle tan bonito homenaje con su Geno. Posteriormente, en los 90, decidió volver al panorama musical y en la actualidad, con una reformada TheRam Jam Band ha aparecido en varios festivales especializados en Rhythm & Blues.
Y como la ocasión la pintan calva para dejaros otro vídeo, espero que disfrutéis tanto como yo con Geno Washingtoon & The Ram Jam Band.
¿No me diréis que no se os van los pies? Verdaderamente, quizá se merecía más el post que Dexys Midnight Runners.
Bueno, tenía una especie de intro pensada, no he llegado a plasmarla en letra, explicando que hay canciones que por alguna extraña razón, siendo grandes canciones, creo que están olvidadas o ni siquiera han tenido la posibilidad de ser olvidadas porque no tuvieron éxito (por lo menos en este pais, no sea que fuera nº 1 en Zamunda y yo no este enterado).
Vamos, que tengo ganas de darme el pego con canciones un poco antiguas y que creo que no conoce nadie (lo de "creo" es en prevención de no meter la pata y que resulte que todo el mundo conoce la canción y algunos la tienen hasta como politono-despetador).
En fin, de todas formas son canciones que me gustan y que disfrutaréis (o sufriréis) durante esta semana (animo, que solo publico tres veces por semana), con uno hilo conductor quizás inventado por mi.
La canción escogida para empezar la semana es Crazy on You de Heart.
Nota: ¿Os habeis dado cuenta que la guitarra rítmica es clavada a Bigmouth Strikes Again de The Smiths? Teniendo en cuenta que esta canción es de 1.976, ¿tienes algo que explicarnos, Johnny Marr?
La primera pregunta que intentaré responder es por qué la canción en cuestión ha sido olvidada. Y la respuesta en este caso, es que Heart no se merecece otra cosa. Creados en la decada de los 70, Heart era un grupo de Hard-Rock, con influencias muy palpables de Led Zeppelin, Kiss, los primeros Fleetwood Mac o Jeffeerson Airplane. De esta época procede esta canción o su otro hit Barracuda, con un riff de guitarra que hubiese firmado el mismísimo Jimmy Page.
Pero claro, llegaron los ochenta y pasaron de ser esto:
¿A que parecen majos?
A convertirse en esto:
Si la foto os da miedo, no miréis sus videos
Si, les dio por el Hair-Metal en su variante baladera (es decir: baladas a cascoporro). Así que pelos cardados, hombreras gigantescas y mallas de polyester; y en lo musical, pues baladas empalagosas intentando imitar el Total Eclipse of Heart de Bonie Tyler. ¿Queréis una prueba del nivel de horterismo que llegaron a alcanzar? Os dejo este enlace de Spotify o este otro (con los videos no me atrevo, después de verlos estoy seguro que son nocivos). Usarlos con responsabilidad, la exposición prolongada puede provocar daños irreparables. (Por cierto, la última canción que os he enlazada también se parece sospechosamente a otra balada de Roxette. ¿Tienes algo que contarnos Per Gessle?)
Nota personal: Creo que la frase que más odio, despues de "Te quiero, pero solo como un amigo", es la de "¿No te gusta el Heavy? ¡Pero las baladas heavy no me dirás que no molan!". ¡¡Pues para escuchar baladas no te hubieras hecho heavy y continua con los discos de Celine Dion que eso es lo que realmente te pone!!
La cuestión es que si alguien recuerda a Heart, lo más probable es que lo recuerde en su variante más exitosa, que por desgracia es la de esta etapa de los ochenta. Consecuencia: el olvido mas absoluto por horteras. Se lo tienen merecido.
Y aun así, considero que merecen un lugar en nuestra memoria por Crazy on You, un pedazo de canción que me transmite un montón de energia y que me hace aullar su estribillo para sufrimiento de mi familia cada vez que la oígo.
Por cierto, la banda, con muchos cambios en su formación, únicamente las hermanas Ann y Nancy Lamoureux Wilson (cantante y guitarrista, respectivamente) han permanecido desde su inicio, continua tocando en la actualidad.
Y para finalizar, os dejo esta versión en directo de Crazy on You interpretada por The Decemberist, donde sinceramente la clavan. Claro, que después de encontrar esta versión, ¿a ver si la canción no estaba tan olvidada como creía?
Y estaba yo buscando una manera original de poder comentaros Tigermilk de Belle and Sebastian (escogido al azar por mi I-Pod, que hoy las buenas ideas escasean), ya que no quería que el post de hoy fuera una sucesión de datos fusilados de Wikipedia, cuando he recordado algo que leí en uno de mis libros de cabecera: 1001 discos que hay que escuchar antes de morir. Y tan precioso dato es que Tigermilk es un trabajo de final de carrera, concretamente de una carrera que se llama "industria musical".
En primer lugar, dar gracias que en el estado español no existen tales estudios universitarios: si mi madre lloró cuando le dije que quería estudiar filosofía (cosa que finalmente no hice) no se que hubiera pasado si le digo: Mama, quiero hacer "industria musical"!!!
En segundo lugar, plantearse que leches hice yo en la carrera, donde lo más creativo que hice no lo puedo explicar si no quiero que Blogger me cierre el chiringuito por violar las normas de contenido. Y además, lo único positivo que he sacado de ello es poder comentarlo entre carcajadas cada vez que nos reunimos con los compis mientras sus parejas (sean del sexo que sean) ponen cara de circunstancias al oír las mismas anécdotas por milésima ocasión... pues que sepáis que cuando nos encontremos en las excursiones del Inserso aun explicaremos el día que "el Lechuga" nos quiso pegar.... (esto iba para las parejas de mis compis que lean el blog. "Lechu", si estas por ahí, que no pasa nada, que ahora todos nos echamos unas risas)
En tercer lugar, re-escuchar (¿existe este "palabro"?) Tigermilk.
Bueno, ahora toca la parte de fusilamiento de datos:
Publicado en 1.996, solo se hicieron 1.000 copias en vinilo, aunque luego fue reeditado en 1.999 cuando Belle & Seabastian ya habían alcanzado el éxito. La banda se formó y grabo el disco en un periodo de tres meses, de los cuales solo 5 días fueron de grabación. En un principio se iban a llamar Rhode Island, pero finalmente escogieron Belle & Sebastian en homenaje a un clásico de la literatura infantil frances, del cual no había oído ha hablar en mi puñetera vida (¡Y que esto sea lo que he aprendido hoy! ¡Como está bajando el nivel!).
Y ahora la parte de opinión (que en el fondo es lo único original): Es un pedazo de disco, aunque no es la mejor música si tienes un día de esos tontunos. Stuart Murdoch tiene algo en su forma de cantar, que aunque cantara jotas te deprimiría.
Las letras son acordes con la atmósfera depresiva que desprenden: soledad, marginación e incomprensión (aunque no tengas ni papa de inglés, seguramente ya te imaginabas que no iba sobre que bello es vivir). Y la música es de una delicadeza excepcional y, como no, también sabe desprender esa atmósfera depresiva que parece inundar todo el disco.
Y despues de tantas veces la palabra depresión hablando de Belle & Sebastian, quizá uno se debiera preguntar por que narices escuchas su música.
Bueno, quizá si hubiera hecho algo de más provecho durante la carrera, ahora podría decir algo con más fundamento que un simple porque me gustan.