El rock a veces es muy ingrato y el éxito es un niño malcriado que se va con el primero que le ofrece un caramelo (al principio he pensado poner "putilla" donde pone "niño", pero he considerado que podría ser considerado de muy mal gusto y sexista; también he sospesado poner "chapero", pero entonces podía quedar homófobo. Como no soy ninguna de las dos cosas, me he autocensurado y he puesto "niño).
Pues eso, que en ocasiones hay grupos con un gran potencial que pasan completamente inadvertidos ante el público, mientras que otros, sin una razón aparente que lo distinga, alcanzan la fama y el éxito.
Y The Nerves sin duda es de los del primer grupo.
Por desgracia, nadie se acuerda de ellos, y eso que sonaban de puta madre (¿Por que cada vez que escribo una afirmación de este tipo me asalta el pánico imaginando centenares de comentarios de gente que afirma conocerlos, haciendo patente mi incultura musical? ¿Es normal lo mío, Doctor?).
¿Ah que suenan geniales?
Pasemos a otro grupo. Este si es conocido: Blondie. Coetaneos a los The Nerves, pero procedentes del otro extremo del país: Nueva York. Creados en 1.975, en sus dos primeros LP's tuvieron un éxito bastante discretito, siendo su mayor hit la canción Denis, para mi una de las peores de su repertorio. También comparten cartel en la sala CBGB con Televisión y Ramones. Por cierto, era tal el furor que causa Deborah Harry en los conciertos, que cansados que el público le gritara "Blondie!!!" (Rubiaaa!!!, encastellano castizo), deciden tomar la expresión como nombre para la banda.
Y aquí comienza lo curioso de la historia.
Antes de publicar su tercer disco, Blondie se halla de gira por Japón. Nadie sabe como, pero aparece una cinta de cassete en el vehículo que utilizan para desplazarse y el conductor, más japones que el arroz y que no habla ni papa de inglés, no hace más que ponerla una y otra vez. Quedan tan.... (ostras no se que palabra poner aquí) bueno, pongamos... agradados por la cinta, que deciden versionar una de las canciones de la cinta.
Esta es la canción.
Hanging on the Telephone es la canción que habre el tercer LP de Blondie, y es su segundo gran pelotazo (el primero, sin ningún tipo de dudas es Heart of Glass), y como os habrési dado cuenta se trata de una canción original de The Nerve. Pero claro, la cosa fue diferente en cuanto repercusión. El Hanging on the Telephone de Blondie fue todo un éxito, sobretodo en Gran Bretaña (Blondie, a pesar de ser más de Nueva York que el Empire State, a mi siempre me han sonado más a grupo de la New Wave Británica) y en Estados Unidos. Paralel Lines, su tercer LP, los hace ascender al estrellato, siendo un grandísimo disco donde a parte de las canciones nominadas, también se halla otro de sus grandes clásicos, One way or another.
¿Y cual es la diferencia entre la versión ignorada de The Nerves y el pelotazo de Blondie?. Pues realmente pocas. La más apreciable, sin duda, es la voz y la presencia de Deborah Harry (no es que fuera especialmente guapa, pero tenía una personalidad apabullante en escena) y un trabajo más elaborado en la producción. Aunque supongo que lo que marca realmente la diferencia para que una versión tuviera éxito y la otra no, es que la versión de Blondie, lanzada en 1.978, solo dos años después del original, lo hace en un momento mucho más apropiado para este tipo de música.
Y el resultado es que la versión de Blondie es tan conocida, que la mayoría de gente que ha versionado esta canción (Deff Leppard, Cat Power, L7 o los españoles Zodiacs) probablemente desconozcan el original de The Nerves.
Y el resultado es que la versión de Blondie es tan conocida, que la mayoría de gente que ha versionado esta canción (Deff Leppard, Cat Power, L7 o los españoles Zodiacs) probablemente desconozcan el original de The Nerves.
¿Que? ¿A que ahora no me negaréis que el éxito es un poco putilla? (vaya, al final tuve que decirlo)
