lunes, 16 de mayo de 2011

Loaded de Primal Scream o ¡Oh, Dios! ¡Si son la misma canción!

Aunque pueda parecerlo, este no es el post que vengo anunciando sobre el plagio en la música rock, a menos que un grupo se pueda plagiar a si mismo. Si eso fuera delito, hubieran restaurado la pena de muerte para Mike Olfield, que ha conseguido vendernos el mismo disco, Tubular Bells, tropocientas veces.

Os explico de que va la historia del post de hoy (el de los plagios ya vendrá).

Primal Scream, a mediados de los años ochenta era "el otro grupo" de Bobby Gillespie, el batería de los Jesus and Mary Chain... hasta que le dijeron que o disolvía los Primal Scream para dedicarse en exclusiva a los Jesus o se daba el piro (de hecho estuvo poco tiempo, uno par o tres de años, lo justo para grabar Psychocandy, hacer las giras y conciertos del disco, y justo antes de entrar a grabar Darklands ya fue reemplazado). 

Y si era "el otro grupo" era porque los primeros discos de Primal Scream, pues no es que tuvieran demasiado éxito. Además su segundo disco (¿adivináis el nombre? Si: Primal Scream) tuvo una críticas nefastas. Vamos que la cosa pintaba muy fea para Gillespie y compañía.

Por si dudabais lo de la cogorza
Por aquella época, en el Reino Únido surgió una nueva movida musical, el Acid House (no es que sea un experto en el tema, pero este Acid House británico, me parece que no es lo mismo que el Acid House que nos hicieron  padecer por estas tierras). Fué el ínicio de lo que se conoce como cultura de club (¡anda! ¡como el grupo!) o el dance tal y como lo conocemos ahora mismo (como alguién dijo, por fin el hombre blanco podía bailar).

Y como dicen los propios Primal Scream "Somos  una banda de Rock and Roll, pero nos gusta ir a los clubs y agarrar una cogorza". Vamos, que aunque no dejaron de ser un grupo de guitarreo, tampoco le hicieron asco a este nuevo tipo de música.

En sus correrías nocturnas, los Primal conocen a un disjockey (con lo bonito que es la expresión "jinete de discos" y lo poco que ha triunfado) y productor llamado Andrew Weatherall y planean trabajar en común. Los Primal Scream le dan una cinta con un grabación de la canción I'm losing more than I'll ever have, a ver que se le ocurría hacer.



¡Y vaya que si hizo! Para empezar, Andrew Weatherall añadió como introducción un discurso de Peter Fonda de su películas Wild Angels (o Ángeles del Infierno en España), un clásico de las películas de Serie B (speech que por cierto Mudhoeny también había utilizado anteriormente). Agregó un loopde batería de un bootleg de Edie Brickell llamado What I am (hasta el día de hoy no he sabido que Edie Brickell es una cantautora estadounidense. Si queréis más datos, Internet es poderosa) y como única letra hizo cantar a Bobby Gillespie una línea de la canción Blues Terraplane de Robert Johnson (este si lo conocía, era un mítico bluesman de principios del siglo XX) más un sampler de Andie MacDowell en la película Sexo, Mentiras y Cintas de Vídeo diciendo "That's beautiful... that's really beautiful".

Con todos estos elementos hizo y remix y el resultado es Loaded, el primer gran éxito de Primal Scream y primer single de su álbum de culto Screamadelica.



Conclusión, de una canción que había pasado completamente desapercibida como I'm losing more than I'll ever have (aunque tengo que reconocer que me encanta), se sacaron de la manga un hit que constituye todo un hito en la música de los 90 como Loaded. Claro que también es merito de Andrew Weatherall, que transformo una funebre canción lamento, en una alegre y vitalista canción bailable.

Y es que a veces, los gustos de la gente son realmente curiososos.

viernes, 13 de mayo de 2011

MINI POST EXPRES VI: Bang Bang You're Dead de Dirty Pretty Things

Por si alguien no se ha enterado (hay gente para todo, vete tu a saber), desde el miércoles hasta hoy viernes, Blogger ha estado jodido (si, creo que jodido es la palabra más adecuada), de tal manera que no se podía acceder como administrador a tus propios blogs.

Y no sabéis lo que angustia esto de estar todo el día sin Blogger. Y la escabechina que han hecho, además. Por suerte (y que no sirva de precedente) no me ha borrado ninguna entrada como a la mayoría de los blogs que normalmente visito y los daños se limitan a que me ha borrado algunos comentarios. Esperemos que por el bien de todos, Blogger pueda recuperar las cosas perdidas.

Pero de todo se sacan conclusiones.

En primer lugar, aunque sabía que esto era ya un parte divertida e importante de mi día a día, no imaginaba lo pillado que estaba. Joder, ha sido una agonía de horas y horas sin poder acceder, sin poder comprobar las estadísticas, sin hacer mis medias mensuales de visitantes, sin mirar si tenía algún comentario, sin .... Dios mio!! Como es posible tanto dolor!!! (Ya!! Diréis de mi que mi personalidad es adictiva, con alguna tendencia a la paranoia y ciertos comportamientos neuróticos, pero si seguís las instrucciones y no me dais de comer después de las doce, no muerdo ni nada).

En segundo lugar, la ventaja de todo ello es descubrir que fuera de Blogger existen otros mundos donde no todo son blogs y te puedes relacionar directamente con las personas de una forma humana y cercana.

Lógicamente, me estoy refiriendo a Twitter (¿no os pensariais que me he relacionado con gente de verdad? ¿con sus gérmenes y todo eso). Si, confieso que he sido infiel y que a falta de Blog buenos han sido los twits.

En fin, para que vean que no hay rencor con Blogger por joderme mis horarios de publicación (intento ser metódico en una cosa en mi puta vida para que luego pase esto) y por tener que cambiar lo que tenía pensado escribir para hoy (ira el Lunes, no os penséis que os ibais a librar), les dedico esta bonita canción de los Dirty Pretty Things a todos los maravillosos ingenieros que trabajan en Blogger... 

Bang Bang You're Dead.... hala chatos, sin rencores.





miércoles, 11 de mayo de 2011

Berlin de Lou Reed


Como estará este mes de mayo, que quien más quien menos algo le está pasando y no justamente en sentido positivo.  Y como me irán a mi las cosas que últimamente me está dando por reencontrarme con Berlin de Lou Reed, y eso, queridos amigos, no es muy buena señal.

¿Os imagináis un disco oscuro, amargo y pertubardor? Pues todo eso es Berlin y aun más. Es la esencia del rock oscuro, la semilla de donde ha surgido lo más amargo de la música y el punto de salida para que las letras buscaran perturbarnos. Sin Berlin, probablemente Joy División (y tampoco se hubieran atrevido a llamarse Joy Division) hubieran hecho estúpidas canciones alegres (no estoy diciendo que todas las canciones alegres sean estúpidas), nunca hubiésemos sabido del dolor de Kurt Cobain y otros grupos como Nine Inch Nails nunca hubiesen tenido ni la más mínima oportunidad. Vamos, la música rock, sin duda, no sería lo mismo.

En la génesis y el mal rollo de este álbum se encuentran las propias neuras de Lou Reed. Este había abandonado Velvet Underground con un mal regusto de boca. Su primer álbum en solitario, Lou Reed (los asiduos ya sabéis la rabia que me dan estas cosas, así que paso de volver ha hacer el chiste de siempre), fue más bien tirando a discretito, aunque claro, si tenemos en cuenta que esta hecho con descartes de la Velvet, pues tu me dirás. 

Para romper la dinámica, Lou se fue a Londres bastante asqueado de Nueva York y firmó un contrato con la RCA. David Bowie, estrella emergente y dominante en ese momento, le ayuda en su nuevo trabajo y literalmente se apropia del proyecto: produce, hace los coros, trae a sus colaboradores en  The Spider from Mars, como Mike Ronson... El resultado es Transformer, un disco de Glam-rock brillante y sin duda el trabajo de más exito Lou Reed. 


Pero Lou Reed no está del todo contento. No es su disco, es el disco de Bowie.

Así que para el siguiente disco plantea un cambio de registro total. Para empezar cambia de productor, que esta vez será Bob Ezrin, el chico maravilla que tan bien ha trabajado con Alice Cooper y que luego se consolidará como uno de los mejores productores del rock, no en vano ha trabajado con Alice Cooper en Schools Out o Billion Dollar Babies, Jane's Addiction en Strays, Pink Floyd en The Wall, Kiss en Destroyer, Peter Gabriel en Peter Gabriel I.... y Héroes del Silencio en Avalancha (ya sé que levantaré ampollas con este comentario, pero tal como dijo Julián Hernández de Siniestro Total, realmente serán héroes cuando estén en silencio).

También se hace acompañar con grandes músicos, como Steve Winwood, el gran guitarrista (aunque aquí toca solo los teclados) de Spencer Davis Group (un día hablaré de ellos) o Traffic; o Jack Bruce, el bajista del supergrupo de Eric Clapton, Cream.

El disco se plantea como una ópera rock, así que el disco se desarrolla como una narración. Y es una narración sórdida de cojones.

Os la resumo: Jim, un soldado en el Berlín de la posguerra conoce a Caroline, una prostituta americana y adicta a la heroína. La historia se desarrollará en medio de humillaciones, malos tratos e infidelidades, hasta que a Caroline le arrebatan a sus hijos y finalmente decide suicidarse. Cada canción puede fácilmente identificarse con uno de los temas de la historia. Así Caroline Says I será la canción que nos hable de la infidelidad (la chica además de yonki es ligerilla de cascos).



O, en cambio, Caroline Says II será donde se nos muestre los malos tratos a nuestra Caroline (vamos qeu Jim resulta ser un bastardo, que además de cornudo le pega unas palizas que para que).



Berlin es un disco difícil. Su sonido puede ser increiblemente barroco, con una invasión de instrumentos que no sabes de donde te salen, para luego pasar al minimalismo extremo. Todas las canciones suenan increíblemente oscuras, con unos tiempos a veces desconcertantes, y una atmosfera que lo impregna todo de un pesimismo agobiante.

Bueno, aquí mi intención era poneros el Lady Day grabado en estudio, que suena muy deprimente en comparación a la versión del propio Reed en el Rock'n'Roll Animal, y que era la primera que conocí (imaginaros el trauma de que una canción que identifcaba como un rock energico, en su original es languida y absolutamente depresiva). Pero me ha sido imposible encontrar un vídeo u otro cachivache para que la pudierais escuchar. En cambio, pues os pongo este Berlin, la canción que da nombre al LP, que también es oscura y chunga de narices.



Berlín fue un disco maldito en su época. La por entonces muy influyente revista Rolling Stone, la catalogó como desastre y vaticinó que sería la tumba de la carrera musical de Lou Reed y que parecía que este se había empeñado en destruir su prestigio (luego rectificaría su error, y lo situaría en el nº 344 en su lista de los 500 mejores álbumes de la historia del rock). El disco no fue entendido y el hecho de tratar temas tan sordidos (prostitutas, drogadicción, infidelidades, suicidio... vamos: la alegría de la huerta) no es que ayudaran justamente. Fue tanto el fracaso de Berlín, que según he leido, Lou Reed no tocó en directo ninguna de sus canciones durante la década de los 70 (no me cuadra con el hecho de que Rock'n'Roll Animal, su disco en directo de 1.974, incluye Lady Day). Pero será con el inicio de los 80 y gracias a que grupos como Joy Division, Siouxsies and The Banshees o Magazine reivindican este disco, que Berlín se convertirá en un LP de culto, llegandola a catalogar como el Sgt. Peppers de los 70. Por cierto, el único parecido con el Sgt Peppers es que originalmente fueron editados en vinilos, redondos y las cubiertas eran de cartón... el que avisa no es traidor.

Y podría escribiros muchas cosas más sobre Berlin, como el hecho de que The Waterboys (que tanto me ha hecho recordar estos días el gran Johnny del blog Woody Jagger) tomán su nombre de una de sus canciones, The Kids; o como el pintor y cineasta Julian Schanbel consiguió que Lou Reed y Bob Ezrin produjeran Berlin como la opera-rock que habían imaginado por lo menos una única vez en 2.007 y además grabarlo como película (creo que hasta fue nominado a un oscar por esta grabación).

Berlín es un disco muy complicado, repito. Resulta deprimente y de no es fácil entenderlo (o por lo menos a mi costó un montón), pero vale la pena darle una segunda, tercera o cuarta oportunidad si no os ha convencido la primera vez.

Ah, y como prueba de que se trata de un disco realmente chungo, la última frase de la última canción del LP, Sad Song, con Jim frente la muerte de Caroline, que resulta realmente impactante. "I'm gonna stop wasting time. Somebody else would have broken both of her arms" (Pararé de perder el tiempo. Cualquier otro le hubiera roto los dos brazos).



Nota: se de la cutrez de poner este tipos de vídeos, pero quería poner las canciones originales y no una versión en directo. Esto también ha limitado las canciones que quería poner como la propia Lady Day o How do you think it feels.

lunes, 9 de mayo de 2011

¿Hurt you o Don't you want me?

Supongo que muchos os acordaréi que para el verano de 2.006 o 2.007 (no lo tengo muy claro, la verdad, a mi edad y ya con estas lagunas) la canción Painted by Numbers del grupo sueco The Sounds, sonó muchísimo en todas partes. Si no la recordáis, esta es la canción:



Si, ya lo sé, a mi también se me ha escapado un "¡Que vivan las suecas!", rememorando viejas películas de José Luis López Vázquez o Alfredo Landa.

Visto el video clip supongo que os daréis cuenta de dos cosas: la primera es que tanto por estilo músical hasta por estilismo de su cantante, Maja Ivarsson, todo nos recuerda a Blondie (recientemente homenajeados en este blog). La segunda cosa que habréis podido comprobar es la obsesión de Maja por demostrarnos que es una chica decente y que lleva bragas (no todo el mundo tiene que emular a Britney Spears). En estos casos siempre me pregunto lo mismo: ¿era necesario para vender más discos? ¿no es suficientemente buena la música para tener que poner chicha como reclamo? Aun así no es el peor caso, hay gente que ha edificado toda una carrera sobre esta idea de marketing (y la chica esta maja de ver, que tampoco soy ciego).

Por cierto, si buscáis imagenes de The Sounds por Google, comprobaréis que lo de enseñar las bragas no es solo cosa de este vídeo-clip.

Ah, y con lo de que se parecen a Blondie, no descubro nada. De hecho, en su disco anterior, Living in America, el parecido es aun más acentuado y notorio.

Bueno, a lo que iba: como la canción es pegadiza hasta el extremo y en el fondo soy un fanático de la New Wave, procuré hacerme con el Lp donde estaba la cancioncita de marras, Dying to Say This to You. Y.... bueno, no es que me gustara demasiado (tampoco diré que es una mierda, solamente no me gustó demasiado) y acabó siendo borrado de mi I-Pod (cosa poco frecuente, por otro lado, que acumulo canciones que hasta veces yo desconozco).

Aun así, si que hubo una canción que me llamó la atención y mereció ser indultada: Hurt you.



Esta canción rompe con el tono general de todo el LP, dominado por los riffs de guitarra potentes, siendo un ejercicio muy bailable de Synth-Pop. Con esto se avanzan a la tónica que por lo visto domina sus posteriores trabajos, con ritmos más bailables y con más elementos electrónicos.

Pero claro, si no le busco los tres pies al gato, no soy feliz.

Puede que ser que alguno de vosotros ya os habéis dado cuenta, pero es que a mi esta canción me recuerda mucho a otra. Me recuerda el estilo, me recuerda el juego a dos voces, una masculina y otra femenina, me recuerda la estructura, me recuerda la melodía...

Pues si, este Hurt you me recuerda demasiado a Don't you want me de Human League. (Por favor,  después de escucharlo, que alguien me diga que le pasa lo mismo y no que no es otra de mis neuras)



Pero no voy a ser malo del todo, no los acusaré de plagio (el día que haga el post sobre el plagio "sus vais a cagar") y es que tantas coincidencias solo se pueden justificar como un homenaje de la banda sueca a los reyes del Synth-Pop (seamos bien pensados solo por esta vez). Aunque si que le diría a los suecos que mirasen de ser un poco más originales, que entre imitar a Blondie e imitar a Human League, parecen no tener un camino propio (y curiosamente la señorita Maja Ivarsson tiene un ego de la ostia. Las únicas declaraciones suyas que he encontrado son" Quiero ser la mejor cantante femina del mundo... o por lo menos de este siglo." Yo también quiero ser el más rico del mundo, pero me conformaría con serlo solo de este siglo... o de este áño. Los otros años para vosotros que me habéis pillado generoso.)

Y ahora cuatro apuntes de Don't you hurt me, una canción que siempre me ha parecido divertidísima. Si os fijais en la letra, podréis comprobar que se trata de una pelea entre una pareja, que como los Pimpinela (joder, esto si que fue un trauma infantil de mi generación... bueno, y de las generaciones anteriores y hasta de las que no habían nacido todavia), van tirándose reproches el uno al otro durante la canción.

Editado como single en 1.981, fue nº 1 en la listas británicas para las navidades, todo un hito en el Reino Unido, donde le dan mucha importancia a quien tiene el nº 1 en esas fechas. Como otros grupos, fue tanto el éxito de esta canción, que ha eclipsado el resto de los trabajos Human League, donde también podéis encontrar otras cosas muy interesantes.

En fin, dos canciones muy bailables y simpáticas con muchos elementos en común. Dos canciones que se acercan a arrancarme una especie de movimientos espasmódicos y con cierta cadencia que en algunos circulos se podría considerar como "baile". Y es que como decía Norman Mailer, los tipos duros no bailan (las excusas que se ha de buscar uno para no bailar).

viernes, 6 de mayo de 2011

Pero, ¿que coño es heavy metal?

Ya se que me pongo muy pesado cuando me pillo por un tema, que puedo ser mas pesado que escuchar un disco de Alan Parsons Proyect mientras estas en un atasco en la autopista dentro de un coche un mediodía de agosto (creerme, si os pasa esto mientras escuchais Gaudí, de los susodichos, tendréis ganas de abalanzaros sobre el primer coche que se mueva en sentido contrario y así acabar con vuestro sufirimiento ¿A quien se le ocurre hacer todo un LP de rock conceptual sobre un arquitecto?), pero es que si no lo digo, básicamente reviento... y no sería un espectáculo demasiado agradable (quita, quita, con todo de tripas y visceras por ahí ¿y luego quien lo recoge?). Pero es que el tema de las etiquetas que la gente se empeña en poner a la música últimamente me trae de calle.

Os explico.

Es un heavy, no un Ewok
Andaba yo esta noche (la del Jueves) buscando un poco de información sobre Heavy Metal, ya que tenía un post pensado sobre lo simpáticos que me son esos bichos peludos y vestidos con pieles (me refiero a los heavis, no a los Ewoks) aunque por lo general no me gusta la música Heavy Metal. Y empiezo a encontrarte listas de grupos heavys... y de sub-estilos derivados del Heavy Metal (he contado hasta diecinueve diferentes)... y son listas muy amplias.

Así que después de consultar varios sitios, he llegado a una firme conclusión: toda música rock creada entre 1.968 y la actualidad es susceptible que alguien la catalogue como música Heavy Metal o derivada del mismo.

Y sinceramente, decidme que tiene que ver esto:



Con esto otro:



Ya, y a parte de se trata de un grupo de hominidos que producen ruidos de forma rítmica componiendo con ello una melodía y una armonía resultado de todo ello música ¿en que se parecen?.

(Por cierto, Rammstein no es un grupo que me guste especialmente, pero se ha de reconocer que sus vídeo son un pasote).

Pues va a ser que todo es Heavy Metal... fíjate tu.

Algunos de vosotros me diréis que me he ido a los extremos, desvirtuando los argumentos mediante la exageración hasta el absurdo, que lo uno es Heavy Metal clásico y lo otro Metal Industrial (una de las 19 categorías diferentes del Heavy Metal). Claro, claro. 

La otra cosa que más me ha chocado son que a alguien se le ha ocurrido que los siguientes grupos son heavys o bien pertenece a alguna de sus 19 ricas variantes:

Cream, Queen, Jane's Addiction, Nirvana, Pearl Jam, Alice in Chains, Rage Against the Machine, Faith No More, Red Hot Chilli Peppers, Nine Inch Nails o Linkin Park. Y que conste que aquí ya no pongo algunos que podría ser controvertidos si se consideran heavys o no, como Iron Butterfly, Led Zeppelin (ellos siempre lo han negado), Alice Cooper, Kiss, Aerosmith o Blue Öyster Cult (estos ya los conocéis de la semana pasada, así que vosotros diréis).

Pa mear y no echar gota.

Lo dicho esto 




es igualito a esto (aviso, voy a poner a Poison. Si alguien es un alma sensible, por favor, que no le de al play. Algo tan musicalmente horrible podría causarle daños psicológicos irreversibles).



Joder!!! Me ha dado hasta grima poneros a los horteras estos de Poison. Tendré que desinfectar el teclado después de esto. Tanto pelo cardado, tanta laca... y luego se preguntan el por qué del agujero de la capa de ozono.

Así que lo sepaís: toda la materia está compuesto de heavy (o alguna de sus 19 variantes, 20 si incluimos el heavy pastel). No intentéis huir, el heavy (o alguna de sus 19 variantes, 20 si incluimos el heavy pastel) os está rodeando.


Bueno, ahora en serio. Ha sido un ejercicio divertido, pero tengo que reconocer que hago trampa. Soy el primero en reconocer que un genero puede evolucionar y a partir de ahí surgir un montón de géneros más. No admitirlo sería considerar que aun estamos cantando canciones de esclavos de la ribera del Mississippi.

También es cierto que muchos de los grupos que he negado o dudado que sean heavys, han influenciado o tienen influencias de la música heavy, pero eso es decir nada... seguramente hasta Bisbal ha escuchado Appetite fo Destruction una decena de veces.

Pero lo que no podemos negar es que si hablamos de heavy metal, el circulo es más reducido de lo que muchos pretenden y que en el fondo estoy muy influenciado por mis propios prejuicios, especialmente hacia el Hair Metal y grupos como Poison, W.A.S.P., Scorpions, Europe, Bon Jovi (a esto me refieriíoa cuando hablaba de Heavy Pastel) y otros cuyo nombre ni quiero recordar.

Por cierto, si alguien iba a comentar que las baladas heavys si que molan, por favor, que se ahorre el comentario. NO ME GUSTAN LAS BALADAS HEAVYS Y WHITESNAKE NUNCA DEBERÍA HABER EXISTIDO.

Hala, ya me he quedado tranquilo.

miércoles, 4 de mayo de 2011

El curioso caso de The Nerves


El rock a veces es muy ingrato y el éxito es un niño malcriado que se va con el primero que le ofrece un caramelo (al principio he pensado poner "putilla" donde pone "niño", pero he considerado que podría ser considerado de muy mal gusto y sexista; también he sospesado poner "chapero", pero entonces podía quedar homófobo. Como no soy ninguna de las dos cosas, me he autocensurado y he puesto "niño).

Pues eso, que en ocasiones hay grupos con un gran potencial que pasan completamente inadvertidos ante el público, mientras que otros, sin una razón aparente que lo distinga, alcanzan la fama y el éxito.

Y The Nerves sin duda es de los del primer grupo.

The Nerves fue un trio de Los Angeles (E-LEI para los muy americanizados) de mediados de los 70. No es que tocaran durante mucho tiempo (del 74 al 78, según donde lo mires) y solo publicaron en 1.976 un EP con 4 canciones y con el mismo título que la banda (¿tanto cuesta imaginar un nombre para un álbum y no poner el nombre de la banda? Mira que me da rabia. También me da rabia que la gente doble las esquinas de los libros, aunque no sean mís libros, pero esa ya es otra historia). Su música se caracterizaba por un sonido power-pop donde ya se empieza a intuir lo que será posteriormente el punk, así que muchos los catalogan como Pre-punk. Su mayor logro: compartir cartel en varios conciertos con los Ramones e influenciar a otras bandas de Los Angeles como The Knack (los de My Sharonna y de... pues eso, los de My Sharona)

Por desgracia, nadie se acuerda de ellos, y eso que sonaban de puta madre (¿Por que cada vez que escribo una afirmación de este tipo me asalta el pánico imaginando centenares de comentarios de gente que afirma conocerlos, haciendo patente mi incultura musical? ¿Es normal lo mío, Doctor?).


¿Ah que suenan geniales?


Pasemos a otro grupo. Este si es conocido: Blondie. Coetaneos a los The Nerves, pero procedentes del otro extremo del país: Nueva York. Creados en 1.975, en sus dos primeros LP's tuvieron un éxito bastante discretito, siendo su mayor hit la canción Denis, para mi una de las peores de su repertorio. También comparten cartel en la sala CBGB con Televisión y Ramones. Por cierto, era tal el furor que causa Deborah Harry en los conciertos, que cansados que el público le gritara "Blondie!!!" (Rubiaaa!!!, encastellano castizo), deciden tomar la expresión como nombre para la banda.

Y aquí comienza lo curioso de la historia. 

Antes de publicar su tercer disco, Blondie se halla de gira por Japón. Nadie sabe como, pero aparece una cinta de cassete en el vehículo que utilizan para desplazarse y el conductor, más japones que el arroz y que no habla ni papa de inglés, no hace más que ponerla una y otra vez. Quedan tan.... (ostras no se que palabra poner aquí) bueno, pongamos... agradados por la cinta, que deciden versionar una de las canciones de la cinta.

Esta es la canción.



Hanging on the Telephone es la canción que habre el tercer LP de Blondie, y es su segundo gran pelotazo (el primero, sin ningún tipo de dudas es Heart of Glass), y como os habrési dado cuenta se trata de una canción original de The Nerve. Pero claro, la cosa fue diferente en cuanto repercusión. El Hanging on the Telephone de Blondie fue todo un éxito, sobretodo en Gran Bretaña (Blondie, a pesar de ser más de Nueva York que el Empire State, a mi siempre me han sonado más a grupo de la New Wave Británica) y en Estados Unidos. Paralel Lines, su tercer LP, los hace ascender al estrellato, siendo un grandísimo disco donde a parte de las canciones nominadas, también se halla otro de sus grandes clásicos, One way or another.

¿Y cual es la diferencia entre la versión ignorada de The Nerves y el pelotazo de Blondie?. Pues realmente pocas. La más apreciable, sin duda, es la voz y la presencia de Deborah Harry (no es que fuera especialmente guapa, pero tenía una personalidad apabullante en escena) y un trabajo más elaborado en la producción. Aunque  supongo que lo que marca  realmente la diferencia para que una versión tuviera éxito y la otra no, es que la versión de Blondie, lanzada en 1.978, solo dos años después del original, lo hace en un momento mucho más apropiado para este tipo de música.

Y el resultado es que la versión de Blondie es tan conocida, que la mayoría de gente que ha versionado esta canción (Deff Leppard, Cat Power, L7 o los españoles Zodiacs) probablemente desconozcan el original de The Nerves.



¿Que? ¿A que ahora no me negaréis que el éxito es un poco putilla? (vaya, al final tuve que decirlo)

lunes, 2 de mayo de 2011

Chutes Too Narrow de The Shins


Parece que después de cuatro años después de publicar su último álbum, Wincing the Night Away, el grupo de James Mercer se decide a grabar nuevo material. Bueno, esto un alivio, ya que después de tanto tiempo y sobretodo a que Mercer parecía muy ocupado (demasiado para mi gusto) en su proyecto paralelo, Broken Bells, algunos creían que el grupo podía haber desaparecido de facto... sin avisos oficiales ni nada. Y que queréis que os diga: The Shins es uno de los grupos que más me han impactado en la última decada y quedarme solo con los tres LP's que han publicado, me sabía a poco (aunque por otro lado, Jimmi Hendrix solo sacó tres LP... y hasta el momento ningún álbum de The Shins ha sido malo... a ver si el cuarto trabajo resulta ser un bodrio y me arrepiento de estas palabras)

Como conocí a The Shins no es que sea la historia más original del mundo. Como muchísima otra gente me quedo prendado por primera vez de su música en un momento concreto: cuando Natalie Portman le pasa a Zach Braff sus auriculares mientras le dice "Escucha esto, cambiará tu vida" y empieza a sonar New Slang de The Shins. La película es Garden State, aunque la podréis encontrar como Algo en común en España (¿Quien traduce los títulos de las pelis? ¿Es necesario tener una adicción a las drogas para ejercer dicho trabajo? Porque conocimientos de inglés parece ser que no), y os la recomiendo con entusiasmo.

Pero no es de New Slang ni de su primer álbum, Oh Inverted World, de lo que os quiero hablar (aunque también os lo recomiendo fervorosamente), sino de su segundo trabajo y para mi punto álgido de su carrera, Chutes Too Narrow.

Estos chicos de Alburquerque (¿realmente existe Alburquerque? ¿no es una invención de las pelis del oeste? ¿que hay en Alburquerque?) fueron tocados por la providencia cuando realizaron su segundo LP. Se fueron a vivir a Portland (parece ser Portland es en estos momentos lo que fue Seattle en los 90, un montón de grupos han fijado ahí su residencia, como The Decemberist o The Builders and Butchers a pesar de provenir de otros estados), y contrataron un nuevo productor. Con ello abandonaron el sonido LO-FI que les caracterizo Oh Inverted World. El resultado es un sonido más limpio donde predominan más las guitarras y como siempre se destaca la voz sedante (a mi me relaja) de James Mercer. Esto, acompañado de unas composiciones increíblemente melódicas, hacen de Chutes Too Narrow (traducido Tinajas demasiado estrechas ¿? Se me escapa el concepto) un álbum imprescindible en el indie-pop.


Destacar una canción de este disco se me hace difícil, sus diez canciones son de una calidad impresionante... y es de agradecer  porque, ¿cuantos LP's hay donde solo dos o tres canciones se salvan y el resto es prescindible?  Así que en el dilema de escoger una canción, empezaré por una de las menos conocidas pero mi preferida entre todas: Mine's not a high horse. Fijaos en un detalle que me encanta: la batería va a todo trapo pero queda en un segundo plano como un efecto sonoro y la canción sigue un medio tiempo que marca la guitarra rítmica.




Y además tienen también uno vídeo-clips muy chulos (bueno de la anterior canción no, justamente) pero si no me créeis mirar este Pink Bullets. Si además de no gustaros, no os conmueve la vaca de papiroflexia, es que habéis cambiado vuestro corazón por un trozo de negro carbon o tenéis fobia a los animales de papel. Que sepáis que en mi entorno esta canción a quedado bautizada como "la de la vaca triste" y que si me pilla el día tonto hasta se me escapa la lagrimilla. Toda una belleza de canción.



Y otra de las canciones con un vídeo especial es Saint Simon. Las centenares y miles de mariposas que podréis observar no son un efecto especial añadido al clip, sino que esta grabado en El Rosario de las Mariposas, una reserva natural en Michoacan, México, donde millones de mariposas emperador realizan la metamorfosis y proporcionan un espectáculo natural de primera magnitud (me queda un poco lejos y no soy un aficionado a los documentales de La 2, así que si: lo he buscado en internet). Ah, y la canción también está muy muy bien, que en el fondo es lo que más importa.



Bueno, quizá si que cuando salen enterrados entre mariposas si que es un efecto digital.

En definitiva, un álbum del que espero no os arrepintáis después de haberlo escuchado. Normalmente no soy tan entusiasta en mis recomendaciones (si en mis críticas, hay cosas que no se pueden justificar como la última canción de JLo... para fusilarla al amanecer) pues entiendo que no ha todo el mundo le tiene que gustar lo mismo... pero en este caso haré una excepción y que salga el sol por donde quiera.
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